El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (Hunsc) de Santa Cruz de Tenerife vivió anoche momentos de tensión cuando un incendio obligó a desalojar a decenas de pacientes y familiares, aunque no ocasionó ningún herido de gravedad. Todo parece indicar que el fuego fue provocado por una mujer que se encontraba en Urgencias del centro hospitalario y que aseguró que estaba "harta de esperar", tal y como confirmaron fuentes de la Policia Nacional.

La mujer tinerfeña fue detenida por los agentes que se desplazaron hasta el lugar de los hechos, después de que ella misma se entregase extrañada por todo el revuelo provocado, sin ser consciente del daño que había provocado su acción. La mujer fue arrestada y custodiada durante los primeros momentos en el exterior del complejo sanitario.

El incendio se originó hacia las 21.00 horas en el área de Urgencias del Hunsc. Según fuentes oficiales, la detenida que se encontraba en el interior del hospital y al no ser atendida como ella quería cogió un mechero y prendió fuego a una zona que se encontraba cerca de una bombona de oxígeno.

Las llamas y el humo que se originaron tras el suceso obligaron a evacuar varias plantas del centro, entre ellas la primera donde se encuentra Urgencias. Tras sonar la alarma contra incendios, comenzaron a evacuar tanto a los enfermos como a muchos familiares que se encontraban acompañándolos en esos momentos.

El personal del hospital trasladó a los enfermos hasta la carretera de El Rosario, que pasa justo enfrente del centro hospitalario, donde fueron atendidos en medio de un gran revuelo de pacientes y médicos, enfermeros y trabajadores del centro que trataban de controlar a los usuarios que habían sido evacuados y que se encontraban en acostados en las camillas.

Varios de los testigos que se encontraban en el interior del centro cuando ocurrieron los hechos relataron que la alarma contra incendios estuvo sonando durante al menos 15 minutos y que fue después cuando el personal del hospital les indicó que debían salir al exterior si podían caminar, para ellos poder encargarse de los pacientes que debido a su estado de salud no pudieran abandonar las instalaciones por si mismos.

En los alrededores del Hunsc, que fue acordonado por los efectivos policiales, se fueron congregando sobre todo familiares de pacientes ingresados en el centro, preocupados por no saber el alcance del incendio y si habría afectado al área donde se encontraban.

Una de ellas fue Miriam, que desesperada trataba de averiguar dónde estaba su marido, que estaba siendo trasladado en ambulancia hasta el hospital cuando ocurrieron los hechos, por lo que desconocía si le habría dado tiempo de llegar. "Me siento impotente y muy preocupada, no sé si le dio tiempo de llegar hasta aquí o lo derivaron a otro lado", afirmó.

Otros familiares, que se encontraban en el interior del hospital cuando se originó el incendio se quejaban de la falta de organización durante la evacuación y de que había transcurrido mucho tiempo hasta que les avisaron de que debían abandonar el centro. "No estaban preparados, no sabían a dónde tenían que ir", relataron.

Otros también se quejaron de que habían tardado demasiado tiempo en atender a los pacientes que habían sido desalojados del hospital y que tardaron más de tres cuartos de hora en llevarles mantas para evitar que pasaran frío.

Tras conocerse que se había originado un incendio en el hospital se organizó un amplio operativo para tratar de controlar la situación en el menor tiempo posible. Hasta el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria se desplazaron la mayor parte de los efectivos disponibles del Parque de Bomberos de Santa Cruz para tratar de sofocar el incendio y evitar que acabara extendiéndose hacia otras zonas del edificio.

También acudieron efectivos de la Policía Nacional y de otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Además, se enviaron cuatro vehículos y dos ambulancias de Protección Civil, que colaboraron en labores de logística.

El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad  112 informó a las 22.20 de que el incendio había sido sofocado, aunque se mantuvieron varias unidades que llevaron a cabo tareas de ventilación. La evacuación obligó a cortar la carretera de El Rosario para facilitar el tránsito de los pacientes y de los recursos de emergencias hasta bastante tiempo después del incidente.

Poco a poco, se volvieron a realojar a los pacientes que habían tenido que ser evacuados por el humo y aquellos que no pudieron ser reubicados fueron trasladados a otros centros sanitarios.