El ser humano necesita la aprobación de sus semejantes, incluso en el mundo viral de las redes sociales. Nos sentimos bien si un comentario, post, imagen o video subido a Instagram, Twitter, Facebook, etc. recibe un 'me gusta' -'like' en inglés-. Sabemos que hemos captado la atención de otra persona y que, además, aprueba nuestros actos. Los psicólogos especialistas en comportamiento humano lo saben, por eso se mantienen los avisos de nuevos 'me gusta', para mantenernos más tiempo cada día dentro de las redes sociales.

Las redes sociales introdujeron esta opción precisamente para animarnos a realizar más publicaciones y, por tanto, tener más opciones de conseguir la aprobación ajena, pero a mucha gente esta opción les ha generado tensiones porque solo piensan en conseguir seguidores cuando suben contenido y únicamente muestran aquellas facetas de sí mismas que quieren mostrar: siempre perfectos, siempre felices.

La importancia que tiene en las redes sociales la cantidad de personas que han pulsado 'me gusta' o 'like' a un comentario o foto puede tener los días contados y no es una decisión irrelevante; puede cambiar el funcionamiento de las redes y los influencers. La primera en dar un paso en esta dirección ha sido Instagram, que está realizando pruebas, y puede seguirle Facebook.

No se trata de que vaya a desaparecer la mano arriba, los corazones o el método que tenga cada red social, sino que, en el caso de Instagram y Facebook, los usuarios solo verán los 'likes' que tengan sus propias publicaciones.