El concejal de Servicios Públicos, José Ángel Martín, considera que las futuras soluciones para mejorar la limpieza en la ciudad no pasan por cobrar una tasa de nueve euros a los vecinos que posean un can.

Tener perro en la capital tinerfeña no costará más de lo que puede suponer ahora a sus propietarios. El Ayuntamiento de Santa Cruz no contempla cobrar una tasa a aquellas personas que posean un can en el municipio, como hará el Consistorio de Zamora para el próximo año.

El Ayuntamiento zamorano anunció hace unos días que cada dueño de perro pagará una tasa de 9 euros al año a partir de 2020. Se pretende con ello hacer frente al incremento en los gastos de limpieza derivados de la suciedad que generan las mascotas en las vías públicas, además del mantenimiento de otros servicios relacionados. La previsión es recaudar unos 90.000 euros al año.

El concejal de Servicios Públicos de la capital, sin embargo, asegura que una medida como esta "no se estudia" en Santa Cruz, entre otras cosas porque 90.000 euros no es una cantidad "significativa" en cuanto al monto mensual de la factura de la limpieza.

Según detalló Martín, el Consistorio paga alrededor de 1,5 millones de euros. "90.000 euros es una cifra importante, pero no significativa para un presupuesto como este", dijo.

En este sentido, el edil de Servicios Públicos recalcó que las futuras soluciones que se pongan en marcha en la ciudad para mejorar la limpieza no pasan por cobrar una tasa de 9 euros al año a los propietarios de perros.

En la actualidad, en Santa Cruz hay censados casi 42.000 perros, según el Registro Canario de Identificación Animal. Es decir, que, si cada propietario pagara nueve euros, el Consistorio recaudaría alrededor de 378.000 euros.

En todo caso, Zamora no es pionera en imponer la tasa canina. Por ejemplo, según datos publicados en varios medios nacionales, Arévalo, en Ávila, grava tener perro con 14,30 euros anuales; Mejorada del Campo y Fresnedillas de la Oliva, en Madrid, también lo hace, e Inca, en Mallorca, lo ha decidido a principios de este año. Es más, en el caso de Zamora, la tasa dejó de cobrarse en 1992 y el Ayuntamiento la recupera ahora con la misma cantidad que se pagaba entonces: 9 euros.

Además, este impuesto es bastante común en varios países de la Unión Europea, como Holanda y Alemania. En algunos casos, como Berlín, por el primer perro se pagan 120 euros anuales y por cada uno de los siguientes 180.