Los cuatro positivos por coronavirus han puesto en cuarentena a unas 1.000 personas en el hotel H10 Costa Adeje Palace de Adeje, un establecimiento de cuatro estrellas y 467 habitaciones, que cuenta con cuatro piscinas exteriores, otras dos climatizadas, y un acceso directo a la playa de la Enramada. Lo que para muchos eran unas vacaciones idílicas en un destino privilegiado, desde el pasado lunes se convirtió en una ‘cárcel de lujo’ tras procederse en la madrugada del pasado martes a poner bajo cuarentena a los clientes que se alojan en el hotel adejero. Los turistas italianos, un grupo de 10 personas, pasaron una semana de estancia antes de que uno de ellos, médico de profesión, comenzara a tener los síntomas y acudiera a urgencias.

Siguiendo estrictamente el protocolo de actuación que para estos casos han establecido las autoridades, se impidió a los clientes alojados en el complejo poder salir del mismo. Un escueto comunicado por debajo de la puerta de sus suites invitó a los huéspedes a no salir de sus habitaciones hasta nueva orden: “Estimado huésped, lamentamos informarle que, por razones médicas el hotel ha sido cerrado. Hasta que las autoridades sanitarias lo ordenen, debe permanecer en su habitación”.

Otros se despertaron con las llamadas de sus familiares y amigos informándoles de la situación que vivían en primera persona. Muchos siguieron estas primeras horas de cuarentena por televisión o Internet, otros compartieron en las redes sociales su propio “minuto a minuto”.

“Nos han pedido que nos quedemos en la habitación, y la familia nos ha dicho desde fuera que había un médico infectado en el hotel. No sé qué van a hacer con nosotros. Estamos tranquilos, por el momento no hay ningún problema”, señaló una turista desde su habitación a Espejo Público de Antena3. Mientras que otro huésped indicó que “ha habido un incidente de salud” y tienen que permanecer en la habitación “hasta que las autoridades sanitarias” les “digan lo contrario”. “Lo estamos viendo en las noticias por la televisión”.

Por su parte, Imanol, otro de los turistas que se encuentran aislados en el Hotel H10 Costa Adeje Palace, relató en Al Rojo Vivo, que a primera hora “han podido salir de sus habitaciones y bajar a desayunar”.

“Creo que tenemos para dos semanas”, anticipó Imanol, que señaló que su esposa está más “desesperada”. “Me he encontrado una hoja debajo de la puerta y he leído que por sanidad teníamos que estar confinados en la habitación. Anoche ya estaba cerrado el hotel, no se podía salir, tenían puestas unas cintas, pero creíamos que era por la calima”, afirmó. Este turista nacional lamentó que a primera hora, el personal del hotel ya “utiliza mascarillas como dios manda” pero a los clientes se les ha proporcionado “unas poco eficaces. Nos han dado dos papelitos que no me los pongo porque es como ponerte una servilleta”. El español lamentó que en esos momentos el hotel les ofreció poca información salvo el comunicado inicial, y consideraba que había “poco personal trabajando” en esos momentos.

Los empleados del hotel aislado en Adeje por coronavirus pusieron a disposición de los clientes botellines de agua que fueron cedidos por otros establecimientos y restaurantes de la zona. En este tipo de hoteles de lujo no se dispensa habitualmente agua en envases plásticos. Los restaurantes emplean agua mineral en botellas de vidrio. A lo largo de la jornada llegó un reparto de mercancía de los proveedores pese a ser festivo.

MANTENERSE ALEJADOS

Los usuarios aislados han comido y han sido autorizados a pasear por el complejo hotelero; eso si, evitando el contacto físico con otras personas y utilizando obligatoriamente la mascarilla que se les ha proporcionado. Asimismo, se les ha sugerido mantener una distancia de seguridad de, al menos, un metro, con el resto de confinados.

El personal sanitario realizó las pruebas para descubrir si tienen el coronavirus de Wuhan a las personas que se encuentran aisladas y en vigilancia. A todas se les facilitó termómetros para que se tomaran la temperatura al menos dos veces al día. Las muestras extraídas serán enviadas al Centro de Microbiología del Instituto Carlos III de Madrid, siguiendo el protocolo. De muy diversas nacionalidades, pero con mayoría de italianos, alemanes, ingleses, belgas o españoles, algunos huéspedes conocían anoche por las redes sociales que en las próximas horas podrían abandonar el hotel si no pertenecían a un grupo de riesgo.